Pegado y Faceteado de Piedra Preciosa

Talla de Piedras - Parte 1

Talla de Piedras - Parte 2

jueves, 17 de abril de 2008

CAMBIO DE COLOR

 

Gemas (como la kunzita, la amatista o el cuarzo rosa) pueden modificar su color en el transcurso del tiempo, llegando incluso a tornase incoloras por efecto de la luz del sol. Esto ocurre raras veces de modo natural: lo más frecuente es que la mano del hombre intervenga para modificar el color natural de las piedras con objeto de aumentar su belleza.

Por ejemplo, podemos decir que la mayoría de citrinos - y todas las prasiolitas-  que se encuentran en el comercio de piedras preciosas son amatistas sometidas a un proceso de calentamiento a cientos de grados Celsius. Adquiriendo así tonos que pueden ser desde marrón rojizo a verde, lechoso o amarillo limón.

También gemas como las aguamarinas de tono verdoso se tornan azul marino al ser sometidas a tratamiento de calor; se aclaran las turmalinas demasiado oscuras, y las azules se transforman en verdes.

Estas modificaciones artificiales del color de las gemas para su empleo en joyería no son distinguibles a simple vista del las piedras cuyo color es natural. Sin embargo, es importante destacar que a veces estas coloraciones adquiridas no son permanentes.

Las gemas porosas como el lapislázuli, las perlas o las turquesas, pueden mejorar su color mediante el antiguo método de tratarlas con ceras y aceites colorantes.